-¿Y porque lo sigues haciendo? Digo, ¿no puedes buscar otro empleo donde puedas hacer lo que más te gusta?
Ester espero por una respuesta, pero no llego.
Con lo compenetrada que estaba en la conversación no se dio cuenta que la cocina aun seguía encendida y el agua se había evaporado, rápidamente fue corriendo a apagar el fuego mientras soltaba una sarta de improperios del los cuales si su madre la escuchaba de seguro le daría un soponcio, culpa de su descuido se lamento que tendrá que comprarse una nueva pava, esta ya la había arruinado, esperanzada volvió a su computadora pero la respuesta nunca llego, decidió no atosigar a un extraño y volvió a sus viciosos juegos, ceno se dio una ducha y se fue a dormir.
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Royal sonó como todas las mañanas, Ester estiro su brazo tratando de alcanzar el bendito aparato que no dejaba de sonar, se maldijo `por no dejar su celular lo suficientemente cerca para poder apagar la alarma más rápido, estaba ya alcanzando el aparato con la punta de los dedos cuando en un pequeño estirón y enredada en sus sabanas termino en el suelo, se levanto del suelo con mucho dolor, sobando donde le dolía, fue directo a alistarse para trabajar.
Su día comenzó de la peor manera, suspiro exageradamente, puso su droga en sus oídos y tomo el colectivo, Jared le cantaba una versión de Bad Romance, las nubes amenazaban con llorar en cualquier momento, esperaba llegar al lugar antes de que le caiga una gota, amaba la lluvia pero no cuando sabia que estaría todo el día con la ropa empapada atendiendo a gente que se creía de niveles superiores.
Logro llegar sin problemas, pero su amiga que se suponía que era la que abriera el local a primera hora esa semana aun no aparecía, genial su día no auguraba nada prometedor, apenas pensó en eso comenzó una leve llovizna que de golpe se convirtió en una torrencial lluvia y para colmo de males el local no tenia ningún toldo para resguardarse.
Saco su móvil y busco en sus contactos a Tiana cuando la vio que bajaba de un auto de alta gama con el cliente del día anterior, genial pensó.
_ ¡PERDÓN!, ¡PERDÓN!, ¡PERDÓN! Repetía una y otra vez –Lo siento me quede dormida.
_Noooo ¿De verdad? Dijo mientras levantaban la persiana
_Tendrás que cambiarte, estas echa una sopa, no hay modo que atiendas así.
_Lo sé, lo sé iré a buscar ropa al casillero ya vuelvo.
__Oh oh.
_ ¿Qué Pasa? Le dijo Taina detrás de Ester.
_No tengo ropa de repuesto, no lo puedo creer, me olvide de reponerla la última vez.
-¿Sabes qué significa eso no? Dijo Taina elevando las cejas cómicamente
_La verdad, no tengo ni idea de lo que se te esta cruzando por ese marote tuyo y sinceramente me da miedo preguntar.
Taina le dio una sonrisa picara a Ester y esta retrocedió unos pasos.
_Nos vamos de ¡COMPRAS! ¡WIII! si, deja que deje el cartel de cerrado y asaltamos la tienda.
La amiga daba saltos y aplaudía como una niña que acababan de cumplirle su más ferviente deseo, era por lo único que trabajaba en la tienda, solo por el hecho de trabajar en un lugar lleno de ropa de las últimas tendencias.
_ ¿QUE? ¡NO! ¡NO! DEFINITIVAMENTE ¡NO! Estás loca, no usare ropa de aquí ni muerta.
_ ¿Por qué? Taina fruncía el ceño al ver que su amiga le pinchaba el globo que tan alto se había elevado.
_Primero, dudo que algo de acá fuera mi talle, segundo, sabes bien que no es para nada mi estilo y tercero creo que daré parte de enferma y me iré a casa, arréglatelas solita hoy.
_Vamos, sabes bien que hay cosas que te mueres por usar y deja de echarle culpa a los talles porque me extraña que con todas las clientas que atiendes diario y son dignas de talle carpa sabes que siempre se van con algo.
Ester rodo sus ojos, medito un largo momento con la mirada de Taina expectante.
_Sabes que no me alcanzarían ni dos sueldos para poder comprar algo de acá, no quiero ni loca tener que recurrir al dinero de mis padres.
_Losé pero tenemos descuento, aparte, siempre podes dejarle la etiqueta y volverlo a su lugar, eh, eh. Decía mientras guiñaba su ojo y codeaba a su amiga animándola.
_Jodeme, ¿es por eso que siempre te veo con ropa nueva todos los días?
_No, yo si le pido a mis papis Money para la ropa, a decir verdad para todo, solo estoy acá por el gran descuento que me hace el dragón.
_Supongo que a mi guardarropa no le vendría mal un cambio supongo.
_Con eso quieres decir…
_Quiero decir, ¡QUE NOS VAMOS DE COMPRAS!
Taina se pego al cuello de su amiga y dando pequeños saltos se soltó y se fue corriendo hacia la puerta para ver que el cartel de cerrado estuviera bien colocado, la puerta cerro con llave. Aun era temprano y debido a la intensa lluvia muy pocas almas andaban por las calles así que tenían vía libre para divertirse.
Recorrieron la tienda de par en par separando vestidos, blusas, jeans y zapatos
Ester fue a la sección de ropa interior y eligió un conjunto de ropa interior de lo más sencillo aparte económico y con la ropa seleccionada comenzaron a desfilar saliendo de los probadores con distintos equipos, se decidió por un vestido veraniego liso pero de color negro, fue amor a primera vista, Taina no aprobaba la prenda diciendo que debería por una vez usar algo de color y Ester señalo a sus pies donde tenía unos zapatos de tacón de un azul marino, nunca en su vida imagino usar tacos, salvo que sea algo sumamente que lo requería, cuando se dieron cuenta habían pasado una hora y media la lluvia había cesado y dos mujeres estaban detrás del cristal esperando a que las dependientas irresponsables se dignaran a abrir sus puertas.
Ester llevo sus ropas mojadas y las puso dentro de una bolsa y la llevo a su casillero mientras Taina se disculpaba con las clientas por la demora de abrir el local le informaron que iban por un cambio, seguramente algún familiar que no dio en la tecla con su regalo siempre pasaba.
La mañana y parte del medio día transcurrió muy tranquila, pero Ester se sentía incomoda por demás con su nuevo look, aunque consiguió mas de un piropo a la hora del almuerzo, se sentía que no encajaba y su madre había llamado para volver a insistir en su odiosa cena así que todo su humor se fue al tacho nuevamente.
En la zona infantil Taina estaba atendiendo a una señora que llevo a sus gemelas que no dejaban de llorar y patalear mientras que a la madre se le dio por probarles todo el local, La chica no aguanto más y en medio de un ataque comenzó a los gritos.
_MIRE SEÑORA, YA LE PROBO TODA LA BENDITA ROPA QUE TENEMOS AQUÍ, NO SE QUE MAS QUIERE, SUS ENGENDROS ME ESTÁN VOLVIENDO LOCA, ASÍ QUE O LAS CALLA DE UNA VEZ O LE PEDIRÉ QUE SE ¡RETIRE!
La mujer queda con su boca abierta agarro a sus niñas y se marcho del local
_ ¡Y POR EL BIEN DE LA HUMANIDAD PONGALE UNA MORDAZAS! ¡Y NO VUELVA MUCHAS GRACIAS!
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