miércoles, 29 de julio de 2015

Capitulo 5

Kalen Morgan aun dormía cuando entre sueños sentía a su madre rondando en su habitación levantando cosas del suelo de su habitación en la casa del lago igual a cuando era niño, abrió las ventanas y el sol brillo justo en su cara, quejándose y maldiciendo se cubrió con la almohada.
-¡Arriba mi príncipe!, se que estas cansado pero pronto llegaran los invitados y quiero que los recibamos como una gran familia y almorcemos todos juntos como buenos anfitriones.
-y qué culpa tengo yo de que traigas invitados a casa mama, ¡déjame dormir! Decía mientras se revolcaba en la cama y ponía su cuerpo boca abajo.
-¡NO PUEDO CREER LO QUE ESCUCHO! De mi no has sacado esos modales… lo destapo dejándolo en bóxer tirado en la cama.- Mientras estés en mi techo sigues siendo mi hijo y exijo que por lo menos tengas el decoro de respetar a tu madre no importa la edad que tengas pero recuerda que estas en mi casa, así que ahora mismo te levantas te duchas, ponte presentable y bajas a acompañarnos. Mientras escuchaba a su madre Kalen decidió nunca más acompañarlos en unas vacaciones familiares, la próxima vendría el solo a disfrutar de la paz que le regalaba la casa.
El timbre sonó, Franco y Mary fueron a abrir la puerta para recibir a Julia, Marcos y Ester que estaba al fondo cada uno con sus respectivos bolsos.
Con una alegría fuera de lo común Mary hizo pasar a sus invitados, los acompañaron a acomodarse en sus cuartos poniendo a Julia y marcos al lado de la habitación principal y a Ester en una habitación con un cuarto de baño compartido, se escuchaba una ducha de fondo, estaba más que enojada con su madre por no decirle que compartirían con los Morgan sus vacaciones, Mary la dejo para que se instalara y cuando no escucho mas nada en el baño dio unos golpes en la puerta, nadie contesto, por lo que entro en el se dispuso a cepillarse los dientes mientras que recorría el cuarto de baño inspeccionándolo cuando la otra puerta se abrió dándole la vista de Kalen envuelto solo en un toallon con su torso desnudo. Ester se quedo con su cepillo de dientes en la mano y la boca abierta mirándolo perpleja.
Kalen le dedico una sonrisa de lado mientras bromeo. – Dime que eso no es rabia y que por cómo me miras no me morderás.
-¿eh? Es todo lo que Ester pudo balbucear mientras se deleitaba mirando a Kalen hasta que cayó en si  –perdón, mi cerebro se suele apagar alguna que otra vez. Se volvió al espejo para seguir cepillando sus dientes.
-espero no te moleste, venía a buscar mi peine. Dijo mientras se acercaba donde estaba Ester rozando sus brazos en el trayecto causando miles de cosquillas entre si, se miraron en el espejo un momento Ester corto la conexión de miradas y se agacho a tomar un poco de agua para enjuagar su boca y cuando volvió a incorporarse Kalen se había ido.
Aturdida Ester bajo a rencontrarse con su familia junto con Mary y Franco que los esperaban sentados ya en la mesa con un gran almuerzo, tenía mucha hambre hacia horas que habían salido de su casa y era poco lo que había desayunado.
-Buenos días, es un gusto volver a verlos. Se anunciaba Kalen, mientras bajaba las escaleras.
-Buenos días muchacho. ¿Cómo amaneciste? Pregunto Marcos.
-Bien, a lo bruto. Dijo mientras se sentaba.
- ay hijo ¿qué dices?
-La verdad madre, supuse que como eran vacaciones era para descansar y no habría horarios.
-Mary, no era necesario que lo levantaras son vacaciones y si quiere pasar el día durmiendo  lo…
-No me digas como educarlo Franco
-¡Mary ya no es un niño!
Julia, Marcos y Ester miraban de un lado a otro cual partido de tenis.
-¡DISCULPEN! Ya estoy bastante grandecito para que me eduquen, si fracasaron cuando era un niño ya no hay devoluciones.
-Lamentamos mucho esto, Kalen espero que no tengas que cambiar tu rutina de descanso por que estemos nosotros aquí, ¿verdad Ester? Dijo Julia sintiéndose culpable.
Todos la miraron esperando su respuesta.
-eh, si, si, claro.
-No es ningún cambio, solo veo que mi madre se pone paranoica cuando tenemos visitas.
-Me gusta ser buena anfitriona, eso es todo.
-Disculpen. Dijo Ester mientras se levantaba de su asiento mirando fijamente a su celular.
-¿A dónde crees que vas? No te levantaras hasta que todos hayamos terminado, ten un poco de modales.
-¡julia! la reprendió Marcos - ve a atender hija.
Ester abrió la puerta de cristal y salió asía el patio trasero.
-¿Rodri que sucede? Al otro lado de la línea se encontraba su amigo Rodrigo apenas balbuceando.
-El… el… tiene otra.
-Amor, no entiendo, ¿Quién?
-¡Tomy!!!!  ¡Tomy tiene otra!
-¡Jo-de-me! ¿Otra? Así como una chica.
-¿SOS sorda mi niña o qué?
-Sabes que solo del oído derecho un poco, perdón es que me dejaste tolula.
-Si imagínate como me sentí yo. Decía este aun balbuceando y lloriqueando.
-y… ¿Cómo te enteraste?
-Al principio hubo un par de llamadas misteriosas, ya sabes, esas que siempre terminan siendo el amigo de un amigo o el trabajo a raras horas de la madrugada.
-Entiendo…
Ester recorría de par en par el borde de la piscina sumergida en la llamada, pensando en cómo podía consolar a su amigo.
-No,  no lo haces, nunca te metieron los cuernos ¡nunca te enamoraste! ¡NO SABES COMO ME SIENTO!
-¡PERDON! Eso fue un golpe bajo, solo quiero que estés bien, sos mi amigo y no quiero verte triste.
-CLAROOOOO LA SEÑORITA AHORA SE DA DE CONSOLADORA.
-¿PERO QUE TE PASA?
-Terminaras siendo como él, me abandonaras y dejaras solo, pueden irse todos a la mierda.
-¿Rodrigo?
-¿hola?

Ester quedo con la boca abierta mirando el aparato que decía llamada finalizada, sin duda su amigo estaba mal, pero en este momento no podría ayudarlo como siempre, estaba reclutada a las vacaciones del terror que planeo su madre.