Kalen
Morgan aun dormía cuando entre sueños sentía a su madre rondando en su
habitación levantando cosas del suelo de su habitación en la casa del lago
igual a cuando era niño, abrió las ventanas y el sol brillo justo en su cara,
quejándose y maldiciendo se cubrió con la almohada.
-¡Arriba
mi príncipe!, se que estas cansado pero pronto llegaran los invitados y quiero
que los recibamos como una gran familia y almorcemos todos juntos como buenos
anfitriones.
-y
qué culpa tengo yo de que traigas invitados a casa mama, ¡déjame dormir! Decía
mientras se revolcaba en la cama y ponía su cuerpo boca abajo.
-¡NO
PUEDO CREER LO QUE ESCUCHO! De mi no has sacado esos modales… lo destapo
dejándolo en bóxer tirado en la cama.- Mientras estés en mi techo sigues siendo
mi hijo y exijo que por lo menos tengas el decoro de respetar a tu madre no
importa la edad que tengas pero recuerda que estas en mi casa, así que ahora
mismo te levantas te duchas, ponte presentable y bajas a acompañarnos. Mientras
escuchaba a su madre Kalen decidió nunca más acompañarlos en unas vacaciones
familiares, la próxima vendría el solo a disfrutar de la paz que le regalaba la
casa.
El
timbre sonó, Franco y Mary fueron a abrir la puerta para recibir a Julia, Marcos
y Ester que estaba al fondo cada uno con sus respectivos bolsos.
Con
una alegría fuera de lo común Mary hizo pasar a sus invitados, los acompañaron
a acomodarse en sus cuartos poniendo a Julia y marcos al lado de la habitación
principal y a Ester en una habitación con un cuarto de baño compartido, se
escuchaba una ducha de fondo, estaba más que enojada con su madre por no
decirle que compartirían con los Morgan sus vacaciones, Mary la dejo para que
se instalara y cuando no escucho mas nada en el baño dio unos golpes en la
puerta, nadie contesto, por lo que entro en el se dispuso a cepillarse los
dientes mientras que recorría el cuarto de baño inspeccionándolo cuando la otra
puerta se abrió dándole la vista de Kalen envuelto solo en un toallon con su
torso desnudo. Ester se quedo con su cepillo de dientes en la mano y la boca
abierta mirándolo perpleja.
Kalen
le dedico una sonrisa de lado mientras bromeo. – Dime que eso no es rabia y que
por cómo me miras no me morderás.
-¿eh?
Es todo lo que Ester pudo balbucear mientras se deleitaba mirando a Kalen hasta
que cayó en si –perdón, mi cerebro se
suele apagar alguna que otra vez. Se volvió al espejo para seguir cepillando
sus dientes.
-espero
no te moleste, venía a buscar mi peine. Dijo mientras se acercaba donde estaba
Ester rozando sus brazos en el trayecto causando miles de cosquillas entre si,
se miraron en el espejo un momento Ester corto la conexión de miradas y se
agacho a tomar un poco de agua para enjuagar su boca y cuando volvió a
incorporarse Kalen se había ido.
Aturdida
Ester bajo a rencontrarse con su familia junto con Mary y Franco que los
esperaban sentados ya en la mesa con un gran almuerzo, tenía mucha hambre hacia
horas que habían salido de su casa y era poco lo que había desayunado.
-Buenos
días, es un gusto volver a verlos. Se anunciaba Kalen, mientras bajaba las
escaleras.
-Buenos
días muchacho. ¿Cómo amaneciste? Pregunto Marcos.
-Bien,
a lo bruto. Dijo mientras se sentaba.
-
ay hijo ¿qué dices?
-La
verdad madre, supuse que como eran vacaciones era para descansar y no habría
horarios.
-Mary,
no era necesario que lo levantaras son vacaciones y si quiere pasar el día durmiendo lo…
-No
me digas como educarlo Franco
-¡Mary
ya no es un niño!
Julia,
Marcos y Ester miraban de un lado a otro cual partido de tenis.
-¡DISCULPEN!
Ya estoy bastante grandecito para que me eduquen, si fracasaron cuando era un
niño ya no hay devoluciones.
-Lamentamos
mucho esto, Kalen espero que no tengas que cambiar tu rutina de descanso por
que estemos nosotros aquí, ¿verdad Ester? Dijo Julia sintiéndose culpable.
Todos
la miraron esperando su respuesta.
-eh,
si, si, claro.
-No
es ningún cambio, solo veo que mi madre se pone paranoica cuando tenemos
visitas.
-Me
gusta ser buena anfitriona, eso es todo.
-Disculpen.
Dijo Ester mientras se levantaba de su asiento mirando fijamente a su celular.
-¿A
dónde crees que vas? No te levantaras hasta que todos hayamos terminado, ten un
poco de modales.
-¡julia!
la reprendió Marcos - ve a atender hija.
Ester
abrió la puerta de cristal y salió asía el patio trasero.
-¿Rodri
que sucede? Al otro lado de la línea se encontraba su amigo Rodrigo apenas
balbuceando.
-El…
el… tiene otra.
-Amor,
no entiendo, ¿Quién?
-¡Tomy!!!! ¡Tomy tiene otra!
-¡Jo-de-me!
¿Otra? Así como una chica.
-¿SOS
sorda mi niña o qué?
-Sabes
que solo del oído derecho un poco, perdón es que me dejaste tolula.
-Si
imagínate como me sentí yo. Decía este aun balbuceando y lloriqueando.
-y…
¿Cómo te enteraste?
-Al
principio hubo un par de llamadas misteriosas, ya sabes, esas que siempre
terminan siendo el amigo de un amigo o el trabajo a raras horas de la
madrugada.
-Entiendo…
Ester
recorría de par en par el borde de la piscina sumergida en la llamada, pensando
en cómo podía consolar a su amigo.
-No, no lo haces, nunca te metieron los cuernos ¡nunca
te enamoraste! ¡NO SABES COMO ME SIENTO!
-¡PERDON!
Eso fue un golpe bajo, solo quiero que estés bien, sos mi amigo y no quiero
verte triste.
-CLAROOOOO
LA SEÑORITA AHORA SE DA DE CONSOLADORA.
-¿PERO
QUE TE PASA?
-Terminaras
siendo como él, me abandonaras y dejaras solo, pueden irse todos a la mierda.
-¿Rodrigo?
-¿hola?
Ester
quedo con la boca abierta mirando el aparato que decía llamada finalizada, sin
duda su amigo estaba mal, pero en este momento no podría ayudarlo como siempre,
estaba reclutada a las vacaciones del terror que planeo su madre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario